Little Alejandro

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Este es mi pequeño (pequeñísimo) sobrino, Alejandro. Podéis ver múltiples parecidos entre nosotros en las ojerillas, los labios carnosos, los ojos azules, la papada y la piel de culito de bebé. Pero ahora en serio, antes de que él estuviera aquí (estaba todo cómodo en la pancer de su madre el tío, cualquiera querría salir!) especulábamos con que se iba a parecer a la familia de él, a la del abuelo paterno, a la madre, al vecino, o al butanero… ahora ya nada de eso nos acaba de importar, porque teniéndolo aquí ¿qué importa, si tiene todos nuestros genes unidos en armonía? Como mínimo lo que yo puedo saber es que no hay amor más incondicional que el que le tienes a un bebé, que se lo digan a la valiente de mi hermana Sandra cuando se enteró de que súper-Alejandro iba a llegar unos meses después. Y por otra parte seeeeeguro segurísimo que va a ser modelo, porque lleva posando para las fotos desde que le hacían las ecos, y tiene el récord guiness de soportar a sus tías las plastas (ejem Mar) haciéndoles fotos de cualquier actividad existente e inimaginable durante toda su (relativa) «corta» y «difícil» vida de bebé. Será modelo de verdad de la buena, que yo lo sé, y además los Books le saldrán baratos con su tita Rocío Ponce Photography que apostará duro por él si es lo que quiere y si quiere otra cosa, eh eh, Alejandro!! Si quieres otra cosa yo te apoyaré, siempre desde el amor Menos mal que nos reencontramos ya, porque cuatro míseros días no son suficientes, díselo a tu mama la que no duerme hazme el favor. Que contigo no se puede hablar por Skype todavía, a ver si le digo a tu padre que te enseñe y nos hacemos unas videoconferencias toda la familia y escuchamos tus primeras palabras en directorrrrl. Y ahora yo ya tengo a quien llamarle Buri, Boleto, o como me de por llamarte, pero sobretodo, tengo modelo asegurado para estos días y no dejaré que te pase como a mí, que no tengo fotos de cuando era peque porque la yaya Francisca no cogía una cámara ni que la amenazaran. Esos traumas que le hacen a una querer ser fotógrafa, ya lo aprenderás cuando seas un poco más mayor. Y cuando leas esto dentro de 10 años, que sepas que yo te quería hace 10, 12 y 15 años, aún cuando ni te conocía, y seguro que dentro de 10, 12 o 15 años de aquí al futuro te querré también, eso no lo dudes. Porque así es la familia, amor incondicional para super-Alejandro de la Tata Rocío Nos vemos en un rato (a tu madre no, que tu madre me da más igual que la tengo muy vista ;P )

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