[ Quiero Ser Modelo ] Opinión: Egoblogs

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Muchas son las críticas que reciben las bloggers que tienden a explicar su propia vida como centro en su blog y ello me hizo hace unos días plantearme algunos temas y, tras pensar algunas cosas, escribir una pequeña opinión que no sabía muy bien si exteriorizar.
Poco después encontré una tira cómica de Moderna De Pueblo dónde se relataba exactamente lo que yo había escrito así que me he decidido a publicarlo. Espero que no ofenda a nadie, pues no va dirigido a nadie en concreto, sólo son pensamientos unidos en líneas que surgieron en algún momento. Y decía así:

Muchas veces creo que nos vemos inevitablemente obligados a vivir en un mundo inventado, en el de internet. Muchos son los que crean un alterego para enseñar a todos en su blog lo interesante que es su vida, pero nadie plantea que es propiamente así por falta de privacidad, y porque todo lo que se muestra se hace para poder mostrarlo. ¿Serían realmente así las bloggers en un mundo fuera de la red? Me refiero a tal y como se muestran en sus blogs y sin el séquito de fans que las admira a sus espaldas, sin ir día a día a sus comentarios para deleitarse con las flores que les echan constantemente.

Me consta q hay gente muy social, a la que le gusta mucho mostrar su vida, pero ¿no es en si mismo esto un acto ególatra?

«Muestro mi vida para aquel que no puede vivirla, para aquel que se conforma con no vivir la suya y sentir cierta envidia por lo que yo me estoy creando, por los muchos sitios a los q a mí sí me invitan y a ti no. Por la ropa de marcas que tú no puedes permitirte y a mi me regalan por mi cara bonita, porque tú querrías ser yo y porque anhelas tener todo lo que yo poseo y tú ni puedes soñar con tener. Envidia porque a mi me siguen muchas que me tienen envidia y a ti no te envidia nadie.»

Qué fue de la personalidad, de la libertad, del sentido de la intimidad. Ahora ya no, pues cada cosa que vivimos la sentimos a través de los mass media: Ella ha ido a tomar un café con una amiga y al momento todos saben el local donde está, quien es la amiga, qué tomaban las dos y qué llevaban puesto.
Pero la cuenta no la comparte nadie. Un ritmo de vida frenético de ser el que más situaciones vive (o muestra) siempre patrocinado por la Visa MasterCard, y sino olvídate. Microcréditos concedidos para contentar al que envidia, al que no posee, al que desprivatiza.

¿Sois realmente como os mostráis en internet? O, como antaño en los chats, os creáis un personaje que vais hinchando de mentiras una tras otra?
Buscas aceptación, decían. Buscas quien te comprenda, hablaban. Pero con los años se te acabará pasando, porque la gente cambia. Pero la diferencia es que algunos no dejan rastro de cualquiera de las cosas que hacen en todas partes.. Luego no os quedara más que cambiar de identidad con operaciones, aunque visto lo visto os llenará tanto la fama que ni se pasará por vuestra cabeza este planteamiento. Y seguiréis el ciclo, mostraréis cada segundo de vuestra vida y de la quien tengáis al lado. Porque ahora lo que más mola es vender momentos para vivir los más, fingir felicidad incluso cuando no existe, exponer sólo tus virtudes para que las personas que te adoran sientan tu perfección. Ya no, pues detrás de esas medias verdades hay personas, olvidadas por momentos que se muestran cual vida inimaginable, única, lúdica, pública.

Una matanza de vidas donde el ego es el que manda y donde ya no hay control, sólo vale un piropo más, un comentario más, un «Me Gusta» más… ¿Hasta dónde hemos llegado?

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